La Empresa
HISTORIA

55 años en el mercado

ALBERDIN es una empresa familiar dedicada a la producción y comercialización de alimentos frescos con 55 años, cumplidos el 14 de noviembre de 2010, de presencia en el mercado paraguayo.

En 55 años, tres generaciones consecutivas de esta misma familia trabajan por conquistar la preferencia de los clientes.

Cuenta con más de 200 empleados, con plantas de elaboración y 5 locales de Ventas

En este momento estamos dedicados a una organización en donde la estandarización de los productos es el mayor desafío manteniendo la filosofía de los fundadores que lo que vende una Empresa es por sobre todas las cosas Calidad. Los sistemas de ventas se van organizando como PDVs propios y franquiciados, lo que hace que los clientes encuentren a ALBERDIN cada vez más cerca.


Antecedentes

Su historia está estrechamente unida a la de la familia Martinez, formada por Don Carlos que con su esposa, doña Rosa y los hijos: Carlos, Marta, Álida y Velia Rosa emigró en 1947 con toda su familia a la Argentina como consecuencia de la inestabilidad política y económica que se vivía en el Paraguay.

Don Carlos trabajó en la ciudad argentina de Concepción del Uruguay durante ocho años en la firma cerealista “Obraje y Hacienda” en su profesión de Contador Público, mientras Doña Rosa estudiaba cocina en sus momentos libres.

En Argentina les iba bien pero vieron que era tiempo de volver. Don Carlos pensó “mi señora cocina bien, yo soy organizador y se vender, ¿porqué no juntar las dos habilidades?”. Y con el espíritu emprendedor, dinamismo y visión que les caracterizó toda la vida iba gestándose un sueño.

Regresaron al Paraguay en 1955 con toda la familia. A poco de volver abre sus puertas al público el Almacén “Alberdi”, llamado así por la calle donde se encontraba,.donde aparte de azúcar, aceite, harina se vendían los “pastelitos”, posteriormente las milanesitas y después los sándwiches. Doña Rosa cocinaba ricas pastas caseras e invitaba a los vecinos, que la animaron a venderlos en su almacén. Así las primeras pastas fueron elaboradas en la cocina familiar.

Pequeña historia de un gran nombre: ALBERDIN

Cuando se vio la preferencia del público en las pastas y los bocaditos, poco a poco fue desapareciendo el almacén que cierra definitivamente en 1965 y reaparece como “Pastelería Alberdi” en el mismo local de la calle “Alberdi esquina Quinta”.

Una nueva etapa se inicia en 1969 con la habilitación de la fábrica de pastas “Alberdi”, que contaba con 15 modernas máquinas automáticas proveídas por la empresa argentina “Farina y Cerletti S.A.”.

Luego, en el año 1974 se cambia el nombre de Pastelería Alberdi por el nombre ALBERDIN. El nuevo nombre, que surge al agregar la N a la palabra Alberdi y prescindiendo de la palabra Pastelería, se crea a los efectos de simplificar y ayudar a reconocer la marca de forma rápida. A partir de ese momento ya no hay dudas ni confusiones, al decir, ver o leer ALBERDIN nos estamos refiriendo a la Empresa y no a la calle Alberdi.

En 1975 Paraguay experimentó el “boom de Itaipú”, con un aumento significativo de personas que venían a comprar diariamente, y especialmente los domingos, hizo necesaria ampliar la producción y atención al público.

Trabajaron luego con sus hijos y en este momento también ya están los nietos

. Los fundadores pensaban así: Que la mejor herencia que le podían dejar a sus descendientes era una empresa en movimiento, con solidez y buen nombre.

Y así es y aquí estamos en continuo movimiento y en continuo cambio ya que esta década se caracteriza por la velocidad de las comunicaciones lo que hace que todo tenga que ser más rápido.





Procesadora de alimentos

Alberdin SA nace con el concepto de fábrica de alimentos con un local de venta donde los clientes vienen a llevar las comidas para consumirlas fuera del local. El nuevo local se denominó Planta procesadora de Alimentos Alberdín, y fue inaugurada en 1979, cuando Avenida 5ta ya estaba asfaltada y era de doble mano. Se produce entonces el salto de artesanía a industria, además se convirtió en una Sociedad Anónima y desde 1985 con la presidencia rotativa ya incluyendo a los hijos. Con ese espíritu, luego de sus inicios en la esquina de la calle Alberdi y Quinta, se inaugura un local más grande a media cuadra con un edificio cuyas características serían emblemáticas de la cultura Alberdin. Sus columnas de acero inoxidable, su fachada transparente de vidrio templado, su producción con un corredor para que el cliente pueda observar el proceso productivo.

El siguiente local fue abierto sobre la calle Chóferes repitiendo el esquema de la fábrica atrás y la venta al frente. En 1986 abre sus puertas la planta procesadoras de alimentos Alberdín 2, en un edificio de vidrio y acero ubicado en Chóferes del Chaco y Cerro Cora, con un éxito que superó amplia mente las expectativas. Con ese local se ampliaron las líneas de productos incorporándose la repostería y la panadería.

El último edificio construido con este tipo de organización fue sobre la Avda San Martin, con una superficie en m2 muy por encima de los demás locales. Inicialmente se continuó con la venta para el consumo fuera del local pero muy pronto fue evidente que el consumo se había diversificado hacia familias que salían a comer fuera. Por ello se incorporaron mesas y sillas para atender al cliente que deseaba comer en el local. Lo mismo se hizo en los demás locales. Este fue el último local abierto como Alberdin SA, hoy alquilado a otra empresa. Por primera vez los volúmenes de venta no son los esperados ni proyectados por lo tanto fue necesario un giro total respecto a la política de expansión planteada.

Ya que si bien el barrio donde se abrió era de poder adquisitivo muy alto, la gran competencia que surgió con los años en el negocio de los alimentos y los altos costos de grandes edificios, precipitaron la decisión de cambiar de rumbo.

Fue con este último emprendimiento inmobiliario y financiero que se comprendió que ya no era posible la expansión con la dimensión e inversión de este tipo de locales. La única opción fue el sistema de franquicia como una política de expansión y cobertura sin requerimientos muy altos de inversión de capital. En ese momento se decide cerrar el edificio de San Martín y abrir a pocas cuadras un punto de venta pequeño en un local alquilado.

Con la aparición de los shoppings y sus patios de comida la directiva consideró necesaria la presencia de marca en estos espacios. El primer local abierto sin fábrica fue en el patio de comidas del Mall Excelsior que abrió en 1999. Esta fue la primera experiencia de un local dedicado en exclusiva a la venta y con horario extendido en unas dimensiones minúsculas en comparación a los otros locales. Fue un reto disminuir al mínimo el equipamiento y rendir al máximo los recursos humanos para poder cubrir todas las funciones necesarias para el funcionamiento del local. Se deja de lado los cargos de cajero, empaquetador, limpiador, tesorero, etc., para asumir cargos polifacéticos y flexibles a las necesidades del momento.

Si bien este local no pudo alcanzar una rentabilidad adecuada porque dependía de la venta de una consumición personal por cada ticket, generando mucho movimiento en términos de gestión pero poca recaudación. En los otros locales la clientela llevaba pedidos para una comida familiar por lo que los volúmenes eran mucho más altos. Es decir, con pocos tickets se generaba una venta promedio muy alta.

Con el tiempo este punto de venta cerró luego de tres años para poder abrir las puertas de Alberdín Centro, en la calle Oliva.

Como se ha dicho, Alberdin SA nace con el concepto de fábrica de alimentos con un local de venta donde los clientes vienen a llevar las comidas para consumirlas fuera del local pero va evolucionando para atender a la clientela que desea comer en el local.

Al cerrar el Mall Excelsior quedó siempre la inquietud de satisfacer a los clientes que almorzaban en el centro de Asunción y que no querían movilizarse lejos de sus oficinas. Por ello se creó un Alberdin enfocado exclusivamente a ese tipo de cliente. Este es un local particular porque exigió una gran adaptación de la oferta de menús, de las porciones, de la variedad para mantener la fidelidad diaria. A partir de ese reto surgen los menús ejecutivos y platos preparados como menús del día.

Sin embargo, con el correr de los años, los hábitos de consumo de la población fueron cambiando. Entonces fue necesario adaptar los locales de expendio para ser restaurantes de comida rápida.

Hoy cuenta con más de 150 productos alimenticios diferentes, que integran varias líneas de producción: pasta fresca, bocaditos, comidas listas, postres, facturas, tortas y comida rápida.


Un reconocimiento a la calidad de siempre

En el año 2006 hemos vivido un cambio muy importante en términos de gestión de nuestra empresa. A partir del convenio PR-100 “Programa de Desarrollo Empresarial para Pymes” del BID y el MIC, iniciamos el proceso de desarrollo e implementación de un sistema de control de la calidad bajo las normas NP-ISO 9001:2000. Este sistema bajo el cual funcionan todos los procesos de la organización es una de las innovaciones más importantes de resaltar en los últimos tiempos. Hemos obtenido la certificación “En producción y Comercialización de alimentos y atención al Cliente y Sistemas de franquicia” otorgadas por OQS-Certificate con Registro Nº 5410/0; LATU Sistemas; con Registro Nº 574/01 y IQ NET – The International Certification Network con Registro Nº 5410/0, en fecha 04 de Agosto del año 2006.

A la fecha 2012; se ha logrado mantener por 7 años la Certificación con la ISO 9001:2008; concedida por L.S.Q.A- LATU+QUALITY Y AUSTRIA

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